
Edificio CUB para el Parc Científic de Barcelona (UB)
Barcelona se ha consolidado como un referente europeo en biomedicina gracias a su red de hospitales, centros de investigación y universidades. Infraestructuras como el Parc Cientific de Barcelona (Universitat de Barcelona) son clave para impulsar la innovación, ofreciendo laboratorios y tecnología avanzada a instituciones públicas y privadas del ámbito de la salud.
El edificio CUB, situado en el Parc Científic de Barcelona (PCB), es un gran auditorio para convecciones científicas que no llegó a completarse al estallar la crisis del 2008, quedando solo el contenedor vacío por dentro. El proyecto consiste en transformar este edifico en un centro de investigación no experimental introduciendo en su interior tres nuevos forjados.
La intervención responde a una doble necesidad: resolver la creciente demanda de espacios de investigación no experimental y, al mismo tiempo, revalorizar la arquitectura del edificio y su relación con el entorno inmediato del Parc Cientific. El proyecto no solo amplía la superficie útil del edificio, sino que mejora sustancialmente la calidad de sus espacios interiores y exteriores.
Uno de los ejes fundamentales de la propuesta es la creación de un gran atrio central que conecta verticalmente las cuatro nuevas plantas del edificio. Este vacío arquitectónico, vinculado al nuevo acceso principal, permite una distribución más clara, favorece la entrada de luz natural y actúa como espacio de relación y circulación, fomentando la colaboración entre usuarios. Esta decisión de vaciado permite además ajustar la superficie total a un único sector de incendios, simplificando la operación del edificio y reduciendo costes.
En cuanto a la funcionalidad, el proyecto apuesta por una organización modular y flexible de los espacios de investigación, optimizados para acoger hasta 25 laboratorios. Cada planta mantiene una distribución repetitiva y clara, con zonas de reuniones, cabinas para llamadas, puntos de café y terrazas exteriores que actúan como cojines térmicos. Esta estructura permite distintas configuraciones de uso: desde una configuración tipo coworking hasta su ocupación por una sola empresa o una entidad por planta.
La sostenibilidad y la eficiencia energética son pilares clave de la propuesta. El edificio está diseñado como un NZEB (edificio de consumo casi nulo), con una envolvente íntegramente aislada, sistemas de climatización pasiva, captación de luz natural y una estrategia bioclimática centrada en el atrio, que funciona como un invernadero en invierno y como chimenea que ventila de una manera natural en verano.
La cubierta integra placas fotovoltaicas que generan hasta 750 kWh anuales, reduciendo las emisiones de CO₂ en más de 26 toneladas al año.
Los materiales utilizados priorizan el bajo impacto ambiental. La estructura nueva se ejecuta con paneles prefabricados de madera CLT, un material de muy baja emisiones de CO2, que reduce la carga estructural y permite una construcción más limpia, rápida y precisa. Además, se reutilizan elementos del propio edificio existente, como cerchas metálicas o los paneles que componen la fachada original.
Por último, se han tenido en cuenta aspectos de bienestar interior como la calidad del aire, el confort acústico o la iluminación circadiana. Espacios como salas de mindfulness, zonas exteriores para descansar o trabajar, y la presencia de vegetación interior refuerzan la experiencia saludable y amable del edificio.
Proyecto:
Centro de investigación no experimental del Parc Cientific de Barcelona Edificio CUB. (UB).
Tipo:
Centro de investigación. Universitario
Ingeniería de Instalaciones:
AIA Instal.lacions
Ingeniería Estructural:
Eskubi-Turró
Sostenibilidad:
DEKRA
Arquitectura técnica:
Francesc Belart
Renders:
Memorable Creative Studio
Localización:
C/ Baldiri Reixac, 4, Barcelona
Superficie:
2.812,1 m2
Cliente:
Parc Científic de Barcelona (Unibersitat de Barcelona)
Estado:
Concurso público. 1ª Premio
Los espacios de investigación no experimental se orientan hacia la fachada suroeste para captar luz natural a través de las aberturas que se hacen en la fachada.
Las terrazas ubicadas hacia la av. Dr. G. Marañón, funcionan en cada planta como un cojín térmico entre el interior y el exterior, creando un espacio de calidad apto para descansar o trabajar.
El proyecto incorpora una gran terraza que genera un espacio exterior dentro del espacio de trabajo. Este espacio resulta agradable y está protegido tanto en invierno como en verano, permite el uso del espacio exterior cubierto como si se tratara de una extensión natural de las propias oficinas.






